26 Mar Periostitis Tibial, ¿qué es y cómo se aborda desde la fisioterapia?
La periostitis tibial, conocida también como síndrome de estrés medial de la tibia, es una lesión inflamatoria que afecta el periostio, una membrana que recubre el hueso de la tibia. Esta afección es común entre corredores, deportistas que realizan saltos repetitivos y personas que incrementan de manera abrupta su actividad física. La sobrecarga y el estrés repetitivo sobre la tibia generan microtraumatismos que inflaman el periostio, causando dolor en la parte interna de la pierna.
Los síntomas principales incluyen:
- Dolor en la cara medial de la tibia: Aparece al inicio de la actividad física y puede mantenerse en reposo en casos avanzados.
- Hipersensibilidad al tacto: Molestia al presionar la zona afectada.
- Inflamación leve: Aunque no siempre visible, puede sentirse cierta hinchazón.
- Rigidez matutina: Sensación de pesadez o molestia al comenzar el día.
La periostitis tibial se produce por un estrés repetitivo sobre la tibia. Entre las principales causas se encuentran:
- Sobrecarga mecánica: Incremento brusco en la intensidad, duración o frecuencia de la actividad física.
- Técnica deportiva inadecuada: Especialmente en corredores con pronación excesiva del pie.
- Calzado inadecuado: Falta de amortiguación o soporte insuficiente.
- Debilidad muscular: Principalmente en músculos tibiales y estabilizadores del pie.
- Superficies duras: Entrenar en asfalto o terrenos muy rígidos.
Abordaje desde la fisioterapia
El tratamiento fisioterapéutico de la periostitis tibial se basa en reducir el dolor, corregir factores predisponentes y prevenir futuras recaídas. Las técnicas con mayor evidencia incluyen:
Control del dolor e inflamación:
- Crioterapia en la zona afectada.
- Electroterapia analgésica, como la TENS.
Terapia manual:
- Masaje miofascial y masaje transverso profundo en los músculos sóleo y tibial posterior para reducir la tensión.
- Movilizaciones articulares del tobillo y pie, especialmente si hay restricciones de movimiento.
Ejercicio terapéutico:
- Fortalecimiento progresivo: Ejercicios específicos para tibial anterior, sóleo y gemelos.
- Trabajo de estabilidad: Enfoque en la musculatura intrínseca del pie y control postural.
Vendajes funcionales o kinesiotape:
- Ayudan a descargar la zona afectada y permiten continuar con la actividad física de manera controlada.
Corrección biomecánica:
- Análisis de la pisada para identificar pronación excesiva u otros patrones alterados.
- Uso de plantillas personalizadas para mejorar la mecánica del pie.
Reeducación deportiva:
- Adaptación de la técnica de carrera o cambios en el entrenamiento (distancia, intensidad y terreno).
Conclusión
La periostitis tibial es una patología común en deportistas que, si no se trata de manera adecuada, puede cronificarse. La fisioterapia es fundamental para su recuperación, combinando técnicas de alivio inmediato con estrategias preventivas. Abordar la causa subyacente y realizar un retorno gradual a la actividad física son claves para evitar recaídas y garantizar una recuperación completa.
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